viernes, 27 de febrero de 2015

Amigos de lo inútil presenta...Hacedor de camas "abuela Isabel"

Hacedor de camas "Abuela Isabel"
Una creación conjunta de Mariana Font y Jordi Ricart
Funciones:
Reconocedor visual de almohadas y sábanas (para posibles intercambios de usuarios)
Cremallera de unión opcional
Entrada USB
Baffle
Aromatizador aroma café
Estudiar posibilidad de ducha de iones u otros mecanismos de limpieza en seco
Grifos para ducha de iones
Aspirador de sábanas
Aspirador de endredón
Edredón

jueves, 12 de febrero de 2015

Coincidencias de fumeta o La Gran Convergencia?


"Toda la carne es heno y la gloria...las flores de la pradera"

En inglés "to bare" es "desnudar" y "to bear" es "aguantar". Por tanto "baring my soul" se traduciría como "desnudando mi alma" pero también podría traducirse como "aguantando a mi alma", ya que bearing y baring suenan igual). ¿Será que para algunos desnudar el alma es la única forma de soportarla?... En fin, que vi Birdman y la mente se me llenó de estas coincidencias de fumeta que miradas desde una perspectiva de súperhéroe parecen Grandes Convergencias. 
Y para rematar, me tocó fibras muy personales por algunas cuestiones de corte absolutamente biográfico (y por tanto difíciles de explicar, así que de momento estoy pensando para mí -Juan Rebella, Raymond Carver, Armando Bo junior, un amigo citando al Bosco y a Isaías: "Toda la carne es heno y la gloria...las flores de la pradera").
Acá van un par de escenas. Me quedo con ganas de compartir otras más poéticas que no encontré en youtube.

Escena coffee:
Mike: -Popularity is the slotty little cousin of prestige, my friend.
Riggan: -I don't even know what the fuck that means, so.. (0:25)

Mike-But long after you're gone I'm gonna be on that stage earning my living, baring my soul, wrestling with complex human emotions.
Riggan: [véase gesto de "pajero" 1:09) (0:59-1:09) 




escena "relevant", abajo transcribo. Es la hija de Riggan y acaba de salir de rehab. Se enganchó a que la trataran como el ser más especial de la tierra mientras crecía y ahora le suelta un discurso a su padre que acaba siendo para ella, IMHO (en mi humilde opinión). Es maja, está como un tren y muy fucked up.

-This is my chance to finally do some work that actually means something.
-That means something to who?
You had a career, dad, before the third comic book movie. Before people started to forget who was inside that bird costume. You are doing a play based on a book that was written 60 years ago, for a thousand rich old white people whose only real concern is where they’re gonna go to have their cake and coffee when it’s over. Nobody gives a shit but you. Let’s face it dad, you are not doing this for the sake of art, you are doing this because you wanna feel relevant again. Well, guess what? There is an entire world out there where people fight to be relevant every single day, and you act like it doesn’t exist.
Things are happening in a place that you ignore. A place that, by the way, has already forgotten about you. I mean, who the fuck are you? You hate bloggers, you mock twitters, you don’t even have a facebook page. You’re the one who doesn’t exist. You’re doing this because you’re scared to death, like the rest of us, that you don’t matter. And you know what? You’re right! You don’t! It’s not important, OK’ You’re not important, get used to it!

martes, 2 de diciembre de 2014


¿Por qué aparecen todos los fantasmas en noviembre? Noviembre, ese mes hijo de puta entre el otoño y la nieve. Mes desagradecido que no recuerda ya los colores del otoño y no sabe todavía del entusiasmo del invierno. Noviembre es un mes mal parido que pone a prueba a los entusiastas y en peligro a los suicidas. Que empuja a los fantasmas del pasado a llamar a nuestra puerta (internet mediante). Que convoca a los espectros más anémicos. Se disfrazan de lozanos y aparecen, todas las dudas irrevocables, los lados gastados de las sábanas, la suciedad que guardamos detrás de los muebles.

No des ni un paso, no te loes ni te culpes, no hagas ni un puto recuento. Todo es en falso en noviembre. Esta no sos vos, esta no es tu vida, es solo el aire del puerto. Se le nota a la legua a un canto de sirena cuando no es más que un efecto especial grabado en estudio. Falta poco para colear. Falta nada. Perfil bajo, sin grandes movimientos. Y los fantasmas del pasado, que aparezcan si quieren, si no traen mofa ni sorna ni reproche ni, sobre todo, preguntas de lobo vestidas con piel de cordero. Si solo vienen de visita,  entonces, sí, que se queden. Pueden quedarse, sí, un tiempo. Les acercaré una silla y conversaremos un rato y les daré mi ternura y mi reconocimiento. Honraré su memoria, mientras dura noviembre.

Después, sin darme cuenta, se irán alejando, y no habrá despedidas pomposas ni puertas cerradas ni cosas claras. Serán lo que son siempre, presencias de luces y sombras que aparecen y desaparecen como ráfagas de viento. Y yo, en el medio, como un árbol, como una niña acurrucada en medio de una casa atravesada por el aire en la que se golpean todas las puertas. Hola queridos fantasmas, tenéis suerte de encontrarme, solo estoy aquí porque es noviembre.

sábado, 29 de noviembre de 2014

20.000 días en la Tierra


Escena final de la película sobre Nick Cave, 20.000 días en la Tierra.
Traducción al final.


All of our days are numbered

We cannot afford to be idle

To act on a bad idea is better than to not act at all

Because the worth of an idea never becomes apparent until you do it

Sometimes this idea can be the smallest thing in the world

A little flam that you hunch over and cup with your hand

And pray it will not be extinguished by all the storm that hails about it

If you can hold on to that flame, great things can be constructed around it

That are massive, and powerful, and world changing

All held up by the tinniest of ideas

……

In the end, I’m not interested in that which I fully understand

The words I have written over the years are just a veneer

There are truths that lie beneath the surface of the words

Truths that raise up without warning like the humps of a sea monster

And then disappear.

What performance in song is to me

Is finding a way to tempt the monster to the surface

To create a space where the creature can break through what is real

And what is known to us

This shimmering space where imagination and reality intersect

This is where all love and tears and joy exist.

This is the place

This is where we live

 

Al final, lo que me interesa no es aquello que entiendo perfectamente

Las palabras que he escrito a lo largo de los años no son sino un barniz

Hay verdades que habitan más allá de la superficie de las palabras

Verdades que emergen repentina y fugazmente como las jorobas de un monstruo marino

Y luego desaparecen.

Para mí actuar como músico

Es buscar la manera de tentar al monstruo para que salga a la superficie

Crear un espacio para que la criatura pueda aparecer atravesando el tejido de lo que es real y conocido por nosotros

Este espacio brillante donde la imaginación y la realidad se intersectan

Acá es donde todo el amor y las lágrimas y la alegría existen

Este es el lugar

Acá vivimos

 

 

sábado, 3 de mayo de 2014

insania

En mi casa había infinitos libros de pintura. El número podía contarse, pero los libros no tenían fin. No puedo saber las horas que pasé examinando los cuadros de El Bosco, pero si algo tengo claro es que es mentira podrida que el surrealismo aparece en el 1900. John Lennon dijo en una entrevista que el surrealismo le produjo una profunda impresión porque se dio cuenta de que las imágenes que poblaban su mente no eran insania. Si pudiera elegir un superpoder, un don de entre todos los posibles, eligiría saber dibujar.
Ahora que hay internet ya no se estila pasar la tarde hojeando libros y enciclopedias. Pero a Dios pongo por testigo que si me gano la lotería voy a atiborrar mi casa con libros de pintura, para que mi hija tenga la posibilidad de toparse con ellos.

Otro recuerdo y los dejo. (Está bien, dos más). Santa Águeda de Zurbarán. Una mujer llevando sus senos en una bandeja. Horas y horas mirando incrédula esa pintura tan desasosegante y el vínculo remoto con una cierta sensualidad, algo que temía enfermo, entre esa pintura y las obras completas del Marqués de Sade. Lennon, sí, no es insania, el arte es catalizador y espejo de las emociones más extrañas y mezcladas.

sábado, 19 de abril de 2014

Aimerais-tu t'évader?

Pertenece a los tópicos de la crítica cultural moderna juzgar el escapismo como una pulsión irresponsable ante los imperativos del principio de realidad, susceptible incluso de degenerar en estados patológicos de disociación. 

Sin embargo, algunos de estos planteamientos parecen no haber comprendido un hecho antropológico previo a cualquier juicio de valor: que el ser humano es un animal inquieto que necesita ausentarse provisionalmente de una realidad generadora de dolor y angustia y que algunas formas de evasión desempeñan una función valiosa incluso desde el punto de vista de la supervivencia.
(de la reseña de “Escapismos”, de Yi Fu Tuan)

En va espereu que els dies
prodiguin meravelles.
No hi ha ocells, asseguro,
ni flors en la nit alta.
Només crit uniforme
de l’ombra, pedra grisa
i, en vosaltres, crepuscles
descolorits que us burxen
fatalment les espatlles.
Hi ha un remei: evadiu-vos.
Evadiu-vos! No us manquen
pas espills ni vehicles
per fer la prova.
Altrament, no puc dir-vos
cap secret de l’ofici.
Sóc antic i vosaltres
no em podríeu comprendre.

En vano esperáis que los días
prodiguen maravillas.
No hay pájaros, aseguro,
ni flores en la noche alta.
Solo grito uniforme
de la sombra, piedra gris
y, en vosotros, crepúsculos
descoloridos que atizan
fatalmente vuestros hombros.
Hay un remedio: evadíos.
¡Evadíos! No os faltan
espejos ni vehículo
para hacer la prueba.
Aparte de eso, no puedo daros
ningún otro secreto del oficio.
Soy antiguo y vosotros
no podríais comprenderme.


De Paraules al vent, Miquel Martí i Pol

Edith Piaf, la Amy Winehouse de la chanson française:

martes, 8 de abril de 2014

El efecto abrasivo

Foto: Samuel Aranda

El efecto abrasivo (variación sobre el reflejo de un fluorescente y una pietà moderna)

Los destellos de la ambulancia sobre la cara herida de la ex son los mismos que cuando cogían, hace quince años, iluminados por el fluorescente de la farmacia de enfrente. En aquel entonces hubo una noche en que ella se le prefiguró como un cadáver, cuando la cruz se puso verde, y ahora, en cambio, la luz roja de la ambulancia vuelve a arrebolarla como una hoguera, creando la ilusión de una cara joven -ahora que ya no la tiene, que no la tendrá nunca más- cuando en cambio aquella vez él vio en el rostro de ella a la madre seca, enjuta, el negativo de la voluptuosidad, como esos dibujitos en que el gato mete el dedo en el enchufe y se le ve el esqueleto por un segundo. No, el tiempo no existe, porque ahora, arrodillado en el pavimento duro, la cara de ella encendida por la luz de la ambulancia parece la de las tardes remotas cuando era suya. Esas tardes en que ella llegaba de trabajar y se saltaba el almuerzo, se iba con la cerveza en la mano directa a bajarle los pantalones y a montarlo, y se le quedaba la cara enrojecida por el roce de la barba de tres días. ¡Cómo le gustaba a ella eso, al principio! Se restregaba contra su cara y él le mordía los pómulos. Ella quería que la mordiera, que la marcara, qué poco se imaginaba que quince años después se iba a estar poniendo base y hasta averiguando en internet cómo sacarse esas “ desagradables manchas de la cara debidas al efecto abrasivo del sol y los elementos”.
No, el tiempo sí existe, y tiene el mal gusto de pasar como un lugar común. Como en un mal tópico, ella había cambiado las siestas sin almuerzo por la cara larga de alguien que lleva horas esperando, y los poemas dentro de la nevera por listas de tareas del hogar. Todavía hay que agradecer que la felicidad duró demasiado. Con el primer hijo todavía hubo siestas. A veces él no esperaba a que el bebé se durmiera. Le metía la lengua y después el dedo hasta el fondo mientras ella aún lo tenía en la teta. Solo con él habría sido posible, otro no se habría atrevido, a otra no le habría gustado, le habría parecido quizás obsceno. El sexo nunca había sido un problema. El problema, justamente, fue el deseo. El deseo de ella parecía no tener límite. Y con el segundo hijo, y las obligaciones, ella empezó a increparlo porque nunca estaba, y él empezó a irse para no ser increpado. ¿Cómo fue que pasó? No habría costado nada relajarse al final de la jornada, pero el deseo se volvió una jaula de la que él solo supo salir huyendo.
Después la admiró. Transcurridos los años del llanto y del reproche de ella, él se jactaba ridículamente de que la madre de sus hijos era la mujer más inteligente con la que jamás se había topado. Ella, en cambio, lo dejó de admirar casi enseguida. Superada la obsesión primera, vibrante y enferma como un caballo desbocado, un buen día lo vio pequeño. De repente sus comentarios le parecieron evidentes, insípidos, y sus chistes, desesperados.
Él se volvió a casar enseguida, como suelen hacer los mujeriegos, se aferró a una nueva mujer a quien deslumbró y por quien fue deslumbrado, al principio, intensamente, en cuyos brazos lloró también alguna vez, como lo había hecho con ella, como hacía siempre que se permitía ser el niño desamparado que era con una polla que mandaba sobre él.
Primero la odió, antes de la admiración. La odió porque ella lo sabía todo, lo sabía siempre, lo leía como un párrafo en Times New Roman 12, así de claro, conocía su historia, sus miedos, las oquedades de su cuerpo, jugaba en la venerable y odiada liga de la familia, de la madre a la que no se le puede ocultar nada. La odió y luego la admiró, como se admira a una bisabuela.
Ahora está tirada en el asfalto, con la pierna doblada contra natura y la cara de hace veinte años, y hay un revuelo de paramédicos que se la empiezan a llevar en una camilla mientras él grita como un loco que no, que no se la lleven, que no se la lleven como se llevaron a su madre, tapada con una sábana, que no se la arranquen, que no lo dejen ahí solo bajo la lluvia, un niño enfurruñado, desamparado, un loco, un sin techo pregonando la historia de su vida a unos oídos ajenos que no escuchan, a unos ojos que no lo ven, no se la lleven, a ella no, a ella que hace veinte años que es mi pilar, a ella no, no se la lleven, a ella que conoció a mi madre, a ella que me sostiene, a ella a la que no hay que explicarle nada porque todo lo entiende, a ella no, carajo, a ella no, tachero hijodeputa dónde está que lo mato, suéltenme carajo, a ella no, no se la lleven [y en eso llegan sus hijas, huérfanas de madre recién muerta, y entre las dos le agarran las manos desolladas de aporrear primero la ambulancia y luego el pavimento, lo levantan de la acera, casi se diría que lo levantan en andas, y, entre las dos, se lo llevan a él de la escena ya vacía].